En Cd. Cuauhtémoc, Chih., en estos días se celebra el Festival de las Tres Culturas (mestiza, menonita y tarahumara).

Los menonitas llegaron a estas tierras en 1922, cuando gobernaba Álvaro Obregón; como dice Jordán en la Crónica de un País Bárbaro, es un pueblo que mantiene sus tradiciones, es una nación dentro de otra, "es un pueblo egoísta".

Los mestizos pobres de la región sobreviven como pueden. Los mestizos ricos siguen enriqueciéndose merced al trabajo no pagado, es decir, en base a la explotación del trabajo de los pobres.

Mientras tanto, los tarahumaras deambulan por las calles de Cuauhtémoc viviendo de la kórima, de la caridad.

Por lo anterior, considero que este festival es demagógico, es parte de la farsa oficial que quiere aparentar que todo funciona muy bien.

A continuación, un poema dedicado a los rarámuris:

 

LA PROSA TARAHUMARA (Canción)

Letra: José Luis Aguayo Álvarez

Música: Arcelia Paz

 

 

Ahora no se puede hablar

ni de penachos ni plumas,

ni de arcos ni de flechas,

ni de juegos de pelota.

 

Hoy no se puede encontrar

al in dio de mil colores,

al indio fotografía,

a los indios cazadores

y danzantes en cuaresma.

 

A aquel indio ágil y fuerte,

al indio todo coraje,

al indio dueño del bosque

y del risco y la cascada.

 

Al dueño de la montaña,

los árboles y la nieve,

al dueño de la montaña,

los árboles y la nieve.

 

Hoy es el indio sumiso

al que todo le quitaron,

cuando las tierras tenía

hacia el bosque lo arrojaron.

 

Y después lo persiguieron

pa' quitarle la madera...

pa' quitarle la madera...

pa' quitarle la madera...

 

Toda mentira es verdad,

con tal de que sea oficial,

si la dice el policía...

si la dice el comisario...

 

Si la dicen los gobiernos,

si la dicen todo el día,

como cuentas de un rosario...

como cuentas de un rosario...

 

(Tomado de "José Luis Aguayo Álvarez. La intensidad de una vida". Luis Guerrero Rubio Nájera, 2010).