Quizá lo más sentido para los exalumnos de la Escuela Normal de Salaices y para la sociedad en general, sobre la vida y obra del Maestro Roberto García Montes, es que laboró la mayor parte de sus años docentes en el sistema de Escuelas Normales Rurales, impartiendo la cátedra de Matemáticas y ocupando Direcciones de escuelas, funciones que ejerció de manera excelente.
Había estudiado la Especialidad de Matemáticas en la Escuela Normal Superior de la Ciudad de México.
Fue profesor y director de las ENR de Atequiza, Jal., Panotla, Tlax., Salaices Chih. y Saucillo, Chih., de modo que -siendo maestro- permaneció más años internado que cualquier alumno; tan sólo en Salaices pasó diez años de su vida, primero como maestro de Matemáticas y después como director.
Su labor como educador se extendió a la Universidad Pedagógica Nacional como asesor de Matemática y Estadística.
Llegó a Salaices en abril de 1957, con 22 horas clase por semana, ocupando posteriormente la dirección, desde septiembre de 1964 hasta enero de 1967. Su antecesor fue Gilberto Gloria Ruiz y su sucesor, Ricardo González González.
Nació en Valle de Allende, Chihuahua en 1927, lugar donde contrajo nupcias con la señorita Esther Holguín, originaria de Talamantes, pueblo cercano a esa cabecera municipal. Procrearon dos hijos: Roberto y Nidia. En el momento de su fallecimiento, el 25 de abril de 2020, residía en la ciudad de Chihuahua.
Platicaba el maestro:
“En cierta ocasión, alguien, cuyo nombre no viene al caso, me decía: ´Yo no podría permanecer como alumno en un internado como las Normales Rurales, imagino que es como estar recluido en un convento´.
Le contesté: ´Pues qué equivocado estás, hay que convivir por lo menos un año como alumno, como maestro o como empleado en un internado de las Normales Rurales para darse cuenta del orden, la disciplina interna, la libertad y el deseo de colaboración en todas las actividades programadas de forma democrática´”. (Aguayo Álvarez, José Luis. Un paseo por los recuerdos. 2007).
El maestro García Montes hablaba de la complejidad que significa dirigir una Escuela Normal Rural, pues son varios los ejes:
“Hay que distribuir al personal docente y manual para atender los planes de estudios tanto de secundaria como de normal.
Vigilar y atender el sector agropecuario, que debe contar con personal apropiado.
No deben faltar los insumos necesarios en cocina, panadería y lavandería, departamentos que deben contar con un personal idóneo.
Debe haber una enfermera y un médico con todo lo necesario para brindar los primeros auxilios a los alumnos que los necesiten.
El Consejo Escolar, formado por maestros y alumnos, debe vigilar el correcto cumplimiento del Reglamento Disciplinario, realizando reuniones de comunidad escolar cada mes para evaluar los avances y corregir las fallas.
La guardia, por parte de los maestros, debe ser rotativa, de una semana, rindiendo al final un informe a la dirección, que incluya los reportes de faltas cometidas por los alumnos…”
Continúa diciendo:
“En el internado de la Normal Rural se vivía un ambiente de camaradería, cooperación, amistad y respeto entre maestros, empleados y alumnos, donde las actividades se realizaban con agrado y satisfacción. Mis mejores años fueron los que pasé en las Normales Rurales”.
En enero de 1967 el maestro García Montes entregó la dirección de la escuela de Salaices al nuevo director. Para entonces había 297 alumnos, entre internos y externos: en secundaria, 67 en primero, 42 en segundo, 37 en tercero. En profesional: 55 en primero, 51 en segundo y 45 en tercero.
Además, hizo entrega de los sectores y los anexos, los mismos que recibió: almacén, sector agropecuario, servicios asistenciales, lavandería y planchaduría, cocina, panadería, raciones.
Además, entrega una biblioteca con 950 libros. (Aguayo Álvarez. Escuela Normal Salaices, formadora de maestros. 2002).
El fallecimiento de tan querido maestro ocurrió en plena Pandemia de Covid 19, en abril de 2020, por lo que no nos dimos cuenta oportunamente del suceso.
Es hasta hoy que nos llega la noticia y que hacemos un homenaje sincero al gran maestro que fue el Profesor Roberto García Montes, como docente y como director, además como persona sumamente humana y sensible a los problemas de todos los miembros de la comunidad escolar.
Enviamos nuestras más sentidas condolencias a su familia.
Descanse en paz.
Mesa Directiva de la Asociación de Exalumnos de Salaices, A. C.