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EL MADROÑO

            Marcelo Amaro Villalobos 

            Generación 1966

ENR Salaices, Chih.

 Puede ser una imagen de 1 persona y sonriendo

Hay cuatro árboles representativos en la sierra de Chihuahua: el pino, el encino, el táscate y el madroño. El madroño me tiene fascinado. Cada vez que me detengo a observarlo –y lo hago cada vez con más detenimiento- encuentro en él nuevos motivos para admirarlo, quererlo y protegerlo. Vea usted si no.

        Algunos nacen y crecen en las grietas de un reliz vertical de muchos metros de profundidad, como si estuvieran huyendo de alguien o pretendieran mostrarse como únicos equilibristas entre todas las especies vegetales del bosque. Ahí desarrollan su tronco robusto y macizo apuntando hacia el voladero, pero sus ramas no; ellas buscan apresuradas el equilibrio y lo logran formando curvas elegantes e incomprensibles de casi 180 grados hasta llegar a tierra firme para recuperar el necesario centro de gravedad.

             Seguramente que esa desafiante tendencia milenaria los ha llevado a desplegar formas tan caprichosas, únicas y sin motivo aparente en todos los demás miembros de su especie que nacen y prosperan en terrenos más o menos planos.

           Ninguna de sus ramas apunta directo al cielo, como las del pino o del táscate. No; las ramas del madroño buscan el sol y el viento, pero sin prisa. Son centenarios -¿o milenarios tal vez?- y sus ramas avanzan muy lentamente, algunas totalmente perpendiculares al tronco, pero tienen tiempo para pensarlo y entonces se arrepienten del rumbo que llevan, porque habría que ver los giros que dan: Se inclinan hasta el suelo, se retuercen, se devuelven y recuperan el camino, pero nunca pierden la elegancia, al contrario, con esas cabriolas al viento van modelando el ser vivo, armonioso, gracioso y único que es el madroño.

 Madroño fotografía — Photo-Sales.com

            Su tronco –ya lo dije- es robusto y fuerte pero no recto como el del pino, ni rugoso y rústico como el del encino. El madroño tiene una piel fina que renueva dos veces al año. Durante el invierno se cubre con una flexible capa aterciopelada de color rojo quemado que le dura seis meses. En pleno verano se le forman rizos secos y se caen, entonces se va descubriendo una corteza de color blanco aperlado, tan fina y suave al tacto que si usted desliza su mano por las sinuosas curvaturas de sus ramas, no requerirá de mucha imaginación para fabricar en su mente pensamientos sensuales… Ya lo dijo la escritora chihuahuense Guadalupe Guerrero: “El madroño es el árbol de las pasiones más escondidas”.

             Su madera es fina. Tan dura y compacta que ninguna clase de termitas la ataca, y las venas de color rojizo le dan un aspecto muy atractivo y apreciado por los compradores de muebles rústicos y por los fabricantes de artesanías.

          ¡Ah!, pero ahí no terminan las razones por las que estoy fascinado con este bello árbol de las montañas, es que ¡también da frutos! Así es. Poco antes de que comience el invierno, digamos en el mes de noviembre, las puntas de sus ramas se adornan con racimos de frutitas redondas del tamaño de un piñón, carnositas y dulces, de color amarillo anaranjado. En otros tiempos eran un manjar para los niños, hoy sólo los adultos las buscamos con un afán cargado de nostalgia.

         ¿Por qué no habrá árboles de madroño en los pueblos? ¿En los parques, en los jardines…? ¿Será porque crece de manera tan desordenada y sin ningún rumbo? Pero, ciertamente, ¡eso es lo que le da su principal atractivo!

           Después de observarlo en detalle me convenzo de que también él tiene algo de culpa: Es modesto, no sobresale de entre los demás árboles del bosque; es discreto, vive preferentemente en zonas de difícil acceso y también es delicado.

          Yo quise tener al menos uno en el jardín de mi casa, los sacaba y transportaba con cuidado a una distancia de 300 metros. Hasta el tercer intento se me logró… y ahí está, exuberante y bien querido, lanzando sus ramas hacia los cuatro puntos cardinales. Se llama Plutarco.      

           

 

 

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